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El cinismo de Regazzoni: negar la realidad sólo profundiza la crisis

23/12/2016 | El interventor del PAMI dijo que la entidad “está al día” y puso el tema del corte en un problema “entre las partes”. Desconociendo la realidad, decidió dejar el sistema a merced del más poderoso. El cambio prometido hace un año se desvanece a fuerza de deuda y mentiras.


El dicho popular suele decir que para que haya una mentira se necesitan dos partes: una que mienta y otra que crea.

Cuando el titular del PAMI Carlos Regazzoni decidió negar la realidad y declarar que la obra social “no le debe a las farmacias”, intentó construir una realidad mentirosa. Pero del otro lado del mostrador no encontró (a casi) nadie que le crea. La reacción del interventor de la obra social ante el corte de servicio mostró que su rol dentro del esquema de la seguridad social no busca mejorar la atención de los afiliados, sino que es una especie de “rueda de auxilio” de la industria farmacéutica, la verdadera dueña del convenio del PAMI.

Poner la situación como “un problema de pares” es desconocer cómo los laboratorios manipulan el sistema, retienen pagos que el Estado ya ha hecho, explotan al sector minoristas de farmacias e imponen sus condiciones desde hace años. Si la promesa de cambio debía llegar de la mano de estas autoridades, a un año, podemos decir sin temor a equivocarnos que el cambio fue de nombres, no de políticas. Un cambio de color y nada más.

“PAMI paga en tiempo y forma”, dijo Regazzoni, desconociendo la realidad. El titular de la obra social intentó sacarse el problema de encima, y aseguró que ellos giran de manera correcta los fondos a la industria farmacéutica, y son ellos los responsables del pago a las farmacias. “Estamos tratando de garantizar que los laboratorios y las farmacias se entiendan. Es un problema de negociación entre ellos pero no vamos a permitir que eso perjudique al jubilado”, sostuvo el funcionario en declaraciones radiales. Es difícil pensar cómo se entenderán dos partes que no son parte del mismo convenio, ya que es el PAMI y la industria quienes firman los acuerdos, sin consentimiento de los mostradores.

Negando la realidad, las palabras de Regazzoni dan vía libre a los laboratorios para que mantengan la actual actitud. Si como dice el funcionario PAMI paga “en tiempo y forma”, entonces los Laboratorios farmacéuticos hacen lo que quieren con los fondos, los retienen y utilizan para su conveniencia, y “juegan a la crisis”. El “gran piquete” de fondos que hacen los laboratorios no puede ser ajeno al titular de la entidad, que lejos de condenarlo lo avala con su cinismo.

El cinismo de Regazzoni marca el grado de integración entre el gobierno y los poderes concentrados de la economía. Más allá de la pelea que esgrimieron con los laboratorios nacionales, la relación de la nueva gestión con la industria fue de hermandad. Incluso cuando tuvieron que negociar, lo hicieron defendiendo sus intereses, y llevaron a esta situación actual: los jubilados se ven dificultados en conseguir los medicamentos.

Si la Argentina tiene la avenida más ancha del mundo, la industria generó “el piquete más grande del mundo”. Si le creemos a Regazzoni, los laboratorios tienen en sus cuentas 3.200 millones de pesos retenidos, que desde hace meses usan de manera discrecional. Si se necesita un corte de servicios a días de fin de año para que se anoticie de lo que hacen los laboratorios con el convenio del PAMI, bienvenido sea. Pero menos ingenuos, sabemos que esto no es cuestión de información o voluntad. Es un sistema que la actual gestión no quiso desmantelar. Y con su hipocresía sólo profundizan. No somos optimistas, lamentablemente. Somos como esos pesimistas que contaba Mario Benedetti: optimistas bien informados.



Fuente: Mirada Profesional

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