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RADIACIONES Y OTRAS ESTRATEGIAS CONTRA EL ZIKA

24/02/2016 | Con rayos X, modificaciones genéticas, pesticidas, infectándolos con bacterias… La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha dado el visto bueno a esta semana para que se investiguen nuevos métodos con los que intentar acabar con el mosquito transmisor del virus del Zika. Todo con tal de acabar con la población del Aedes aegypti que está causando estragos en Brasil y otros 29 países de Latinoamérica y el Caribe.


Una de las vías en las que la se está trabajando es la irradiación de mosquitos macho para causarles infertilidad, una técnica denominada SIT (Sterile Insect Esterilization) y que abandera la Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA). Como explican a EL MUNDO Rosemary Lees and Jorge Hendrichs, dos portavoces de este organismo especializados en el control de vectores, una vez liberados en la naturaleza estos ejemplares de laboratorio van poco a poco ganando espacio a la población salvaje, y al copular con las hembras, éstas no tendrían de nuevo descendencia. Hay que tener en cuenta que son las hembras las principales transmisoras del virus Zika a través de su picadura.Como explican Lees y Hendrichs, este organismo (con sede en Viena, Austria), trabaja desde hace años en colaboración con la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura (FAO) y los países miembros en el control de plagas para proteger la agricultura. De hecho, explica Lees, hace años que se utiliza la técnica de esterilización de mosquitos macho en países de Asia y África para el control de otro tipo de insectos, como la mosca tsé-tsé.En el caso de Latinoamérica, prosigue Hendrichs, hace ya seis años que se trabaja con los países para el control de enfermedades como dengue yChikungunya mediante la radiación de mosquitos Aedes (tanto albopictus como aegypti). “El programa ya estaba en marcha, el Zika sólo es un virus más”, señala el responsable de la Sección de Control de Plagas; “trabajar con el vector te permite combatir varias enfermedades al mismo tiempo”.La esterilización de los ejemplares macho se realiza con bajas dosis de radiaciones ionizantes (“como las que se usan en la radioterapia o las radiografías”). “Están calibradas a la dosis exacta que necesitamos para dañar el esperma de los machos con el objetivo de que no puedan seguir reproduciéndose”, explica Lee. El objetivo, apostilla su colega, no es matar a los insectos, ni aplicarles una dosis de radiación mayor que podría suponer un riesgo para el medioambiente. “Ésta es una tecnología extremadamente limpia y ecológica; similar a las técnicas de control de la natalidad”. La idea es que cuando estos ejemplares modificados en el laboratorio se apareen con hembras salvajes, éstas dejen de tener descendencia, “no los matamos, interferimos en su reproducción, sin causar daños al medio ambiente”. Aunque la cuestión medioambientaly la preservación de la especie está sobre la mesa a la hora de plantear la lucha contra el Aedes, ya hay algunas voces que plantean su completa erradicación. Es el caso de Jo Lines, experto de la Escuela de Medicina Tropical de Londres que ha señalado a la agencia Reuters: “hablamos de una especie invasora, deshacernos de estos mosquitos, si acaso, restauraría la ecología natural, no la destruiría”.

Mediante conteos semanales de ejemplares adultos, pero también de sus huevos, los especialistas pueden ir calculando qué proporción de los mosquitos machos que hay en el ambiente son salvajes y si los estériles les van ganando poco a poco el terreno. Esto se realiza, explica Rosemary Lees, mediante recuentos de los ejemplares en trampas que se colocan en los lugares que eligen los mosquitos Aedes para reproducirse.

Aunque, como añade Hendrichs, la liberación semanal de machos estériles puede (y debe) combinarse con otras armas, como el uso de pesticidas y una buena higiene de las ciudades para eliminar cualquier pequeña fuente de agua que sirva a las mosquitos hembra para reproducirse y poner sus huevos. “Es un mosquito muy bien adaptado al medio urbano”, señala Lees, como ya hizo hace poco la OMS que lo calificó de “oportunista y amenaza tenaz”.Un mosquito que, además, puede sobrevivir durante una semana, por lo que los expertos no descartan que pueda viajar en avión (al igual que los huevos y larvas, que podrían ser transportados de manera inadvertida por distintos medios de transporte). “La globalización, el cambio climático, el transporte internacional de viajeros y mercancías… todos estos fenómenos pueden favorecer la expansión de enfermedades transmitidas por vectores. Éste es un fenómeno global, que tarde o temprano el sur de Europa tendrá problemas similares”, advierte Hendrichs, que recuerda que la costa mediterránea española alberga al mosquito Aedes albopictus, que también es un vector capaz de transmitir el Zika, como ya alertó la OMS.Este organismo decretó el pasado 1 de febrero la situación de emergencia internacional por la sospecha de que es el virus Zika el causante de miles de casos de microcefalia registrados en Brasil, el país más afectado por las malformaciones congénitas supuestamente causadas por esta infección. Después del país carioca, con un millón y medio de pacientes infectados, Colombia es el segundo de una treintena de países de Latinoamérica y el Caribe donde circula el mosquito Aedes aegypti.

OTROS MÉTODOS

+ La bacteria Wolbachia

Un reciente estudio en la revista ‘PLoS Pathogens’ ha demostrado que los mosquitos ‘Aedes aegypti’ también pueden ser infectados en el laboratorio con la bacteria Wolbachia, algo que no había ocurrido hasta ahora de forma natural. Al introducir la bacteria en el mosquito, el insecto pasa a ser resistente a Zika, pero también adengue y Chikungunya, lo que impediría a su vez la transmisión de la infección a los humanos mediante su picadura. Como con otros métodos que implican la manipulación de los insectos, existe el temor de que el virus pueda llegar a mutar y desarrollar resistencia a la bacteria, infectando incluso a mosquitos portadores de Wolbachia.

+ CRISPR

La última joya de la corona en investigación, el llamado ‘corta-pega’ genético también podría tener su utilidad en el combate contra el virus Zika. Una revisión reciente publicada en la revista ‘Trends in Parasitology’ sugería la posibilidad de emplear esta técnica para transformar -en el momento de desarrollo larvario- los ejemplares hembra (que transmite el virus) por machos inocuos para el ser humano, accionando el gen de la masculinidad, una especie de interruptor que determina el sexo del ejemplar. Aunque este escenario es de momento hipotético por las dudas técnicas y éticas que todavía despierta la manipulación genética.

+ Mosquitos trasgénicos

La compañía británica Oxitec trabaja también en el desarrollo de un ‘Aedes’ trasgénico, cuya descendencia es incapaz de alcanzar la edad adulta y muere en la etapa larvaria. La liberación experimental de miles de ejemplares en la ciudad brasileña de Piracicaba ha demostrado la reducción del número de larvas de hasta el 80%, sin embargo, en este caso, existen ciertas dudas sobre el efecto que pueda tener esta tecnología en el medioambiente. Algunas voces han llegado a extender la idea de que esta población de mosquitos podría estar detrás de la actual epidemia de Zika, una idea desmentida por varias instituciones científicas.



FUENTE: El Mundo - España

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