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31 DE MAYO. DÍA MUNDIAL SIN TABACO

28/05/2015 | El tabaco es un asesino despiadado. Mató a cien millones de personas el siglo pasado. Todos los años acaba con seis millones de vidas.
Como promedio, cada seis segundos mata a una persona más. Y parece que la situación no va a mejorar. Los expertos estiman que, si se mantiene la tendencia actual, para el 2030 más de ocho millones de personas morirán al año por culpa del tabaco. Y creen que el tabaquismo podría matar a mil millones de personas en el siglo XXI.


A diferencia de otras epidemias, al tabaquismo no hay que buscarle una cura: ya la tiene y es muy conocida.
La doctora Margaret Chan, directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), dijo que esta “es una epidemia causada por el hombre que puede ser vencida mediante las acciones conjuntas de los gobiernos y la sociedad civil”.

La comunidad internacional se ha enfrascado en una lucha sin precedentes contra este grave problema. Para agosto de 2012, unos 175 países ya habían acordado tomar medidas para reducir el consumo de tabaco. No obstante, existen poderosos factores que entorpecen sus esfuerzos. Cada año, la industria tabacalera gasta miles de millones de dólares en publicidad para atraer nuevos consumidores, sobre todo mujeres y adultos jóvenes de países en vías de desarrollo. Además, como el tabaco es muy adictivo, lo más seguro es que la tasa de muertes se mantenga elevada entre los mil millones de adictos del mundo. Y si no dejan de fumar, la cantidad de muertes aumentará considerablemente en los próximos cuarenta años.


FUMAR ES ADICTIVO

El tabaco contiene una de las sustancias más adictivas que existen: la nicotina, que puede actuar como estimulante o como depresivo. Cuando alguien fuma, la nicotina llega al cerebro de manera rápida y repetida. Con cada inhalación se absorbe una dosis completa, así que la persona que fuma una caja diaria recibe unas 200 dosis, más que con cualquier otra droga. Esta frecuencia convierte a la nicotina en una sustancia excepcionalmente adictiva. Una vez que el fumador se envicia, experimenta síntomas de abstinencia cada vez que su cuerpo necesita nicotina y no la recibe.

FUMAR PERJUDICA EL CUERPO

“Está científicamente probado que fumar daña casi todos los órganos del cuerpo y aumenta el índice de enfermedades y muertes”, declara The Tobacco Atlas (Atlas del tabaco). Todo el mundo sabe que el cigarrillo causa cáncer y problemas pulmonares y del corazón (enfermedades que no son contagiosas). Pero según la OMS, también es una de las mayores causas de muerte por enfermedades contagiosas como la tuberculosis.


FUMAR PERJUDICA A OTRAS PERSONAS

El humo que exhala el fumador y el que sale de un cigarrillo o un puro es tóxico. Las personas que no fuman pero se exponen a ese humo pueden desarrollar cáncer y otras enfermedades. De hecho, cada año mueren 600.000 no fumadores, la mayoría mujeres y niños. Un informe de la OMS advierte: “No hay un nivel seguro de exposición al humo de tabaco ajeno”.

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